Movilización de paciente en cama: técnicas que favorecen su salud y la de su cuidador

Lunes, 28 Diciembre 2020 17:06 Escrito por 

Es por este motivo que conocer las técnicas adecuadas para la movilización de un paciente que está en cama, se hace vital, pues de esta manera no solo se previenen lesiones en el paciente mismo, sino también en la persona que lo moviliza.

Mover o cambiar de posición a un paciente en cama tiene varios objetivos, entre ellos están: mantener y vigilar la integridad de la piel, pues estar todo el tiempo en una misma posición puede generar lesiones como las úlceras, conservar la alineación adecuada del paciente, garantizar su bienestar y estimular y favorecer su independencia, expresan Mailer Solid Reyes y Alejandra Tabares, enfermeras del proyecto Cuidadores de Personas Mayores de la Secretaría de Salud de Medellín, operado por el Parque de la Vida.

Ellas explican que las técnicas de movilización varían de acuerdo al tipo de paciente, pues están los pacientes que dependen totalmente de la ayuda que les brinde el cuidado y el paciente que puede moverse con ciertas limitaciones.

“Una de las técnicas con el paciente cien por ciento dependiente es realizar la movilización entre dos personas. Lo que se hace es colocar uno de los brazos al nivel de los omoplatos y el otro al nivel alto del muslo, sujetar a la persona y levantarla hasta la posición deseada. Otra técnica para este tipo de pacientes es usar una sábana doblada a la mitad en su largo y colocarla debajo de la persona de forma que llegue desde los hombros hasta los muslos. Luego, las dos personas a cada lado, enrollan los laterales de la sábana y sujetan a la persona con fuerza para poder moverla”, comenta la enfermera Reyes.

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Por su parte, la enfermera Tabares expone que la movilización de un paciente que puede moverse se hace más sencilla, por lo que incluso la puede realizar una sola persona. “En esta técnica, se le debe indicar al paciente que tome la cabecera de la cama, flexione sus rodillas y coloque la planta de los pies apoyándolas sobre la superficie de la cama. Luego, el cuidador puede colocar sus brazos debajo de la cadera de la persona, y pedirle que, haciendo fuerza con sus pies y brazos, intente elevarse. Así le ayudaremos a llegar hasta la cabecera, adoptando una posición que le permitirá sentarse y levantarse con mayor facilidad”.

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Finalmente, las profesionales de la salud realizan unas observaciones que siempre se deben tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de movilizaciones:

Preservar en todo momento la intimidad del paciente.

Antes de realizar la movilización es muy importante llevar a cabo un buen lavado de manos y colocarse unos guantes.

Nunca arrastrar al paciente, pues el roce puede generar lesiones en la piel.

Vigilar especialmente las zonas que se encuentran mayor tiempo apoyadas o en contacto con la cama o la silla donde se encuentra el paciente.

Realizar cambios en la posición del paciente cada 2 o 3 horas.

En cada cambio postural, masajear suavemente la piel con la mano en todos los puntos de apoyo.

No dejar en ningún caso arrugas, costuras, ni objetos bajo el paciente.

En pacientes que ya presenten úlceras o lesiones en la piel, evitar al máximo apoyar estas zonas.

Cuando el paciente presente fiebre o tenga un estado nutricional o de hidratación inadecuado, se debe extremar la frecuencia de los cambios posturales y la vigilancia de las zonas de apoyo.

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